Cómo instalar cámaras de videovigilancia inalámbricas

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías y la necesidad cada vez mayor de sentirnos protegidos y seguros en casa o en el local comercial en el que trabajamos, es muy común preguntarse cómo instalar cámaras de videovigilancia inalámbricas para cumplir con este cometido.

En este post, nos centramos en el modo de disfrutar de una máxima seguridad en un recinto concreto, sobre todo cuando se trata del ámbito doméstico o corporativo.

Cómo instalar cámaras de videovigilancia inalámbricas para la máxima seguridad

Contar con cámaras de seguridad inalámbricas nunca había sido tan accesible, ya que la protección se ha convertido en una prioridad en los últimos tiempos, con la posibilidad de disponer de medios sofisticados para ello de total garantía.

Las cámaras de vigilancia inalámbricas suponen mecanismos de monitorización remotos que brindan la posibilidad, además de vigilar en tiempo real las zonas más sensibles de un lugar, de mantener un registro en vídeo de todos los movimientos que se realizan dentro del perímetro establecido. De este modo, se puede acceder a esas imágenes para comprobar detalles relacionados con personas, hechos o acciones que allí sucedan.

Tanto han avanzado estos dispositivos a lo largo de la historia que, en sus orígenes, su uso estaba destinado en exclusiva al ámbito de la inteligencia militar, pero, con el paso del tiempo, se ha popularizado y extendido también en los círculos domésticos y comerciales.

Se diferencian del circuito cerrado de televisión (CCTV) en que este sistema no permite ningún tipo de conectividad fuera del propio sistema, mientras que las cámaras de videovigilancia inalámbricas se pueden emplear gracias a unos grandes avances tecnológicos que facilitan la conexión en remoto para la configuración, monitorización, gestión de alertas, etc.

Además, se trata de sistemas que se adecúan a la perfección al entorno de la domótica en el que nos encontramos en la actualidad gracias a las prestaciones tecnológicas del momento.

Por ello, si te animas a la instalación de cámaras inalámbricas, es conveniente que tengas una serie de criterios y aspectos esenciales para optimizar sus funciones.

Decide qué puntos concretos quieres vigilar

En función de las necesidades de vigilancia, es posible que, de antemano, conozcas los lugares específicos que quieres tener bajo control. Puede ser inútil tener cámaras que abarquen toda la superficie, además de que requiere una serie de disposiciones legales que prohíben la grabación de imágenes sin expreso consentimiento.

Una buena forma de determinar este punto con precisión y eficacia es elaborando un sencillo diagrama en el que se recojan los espacios que quieres mantener protegidos.

Si no terminas de decidirte sobre los puntos a proteger que consideres más importantes, normalmente se pretende proteger las puertas de acceso, pasillos, escaleras, estacionamiento o algún punto que ofrezca visibilidad hacia puntos de interés en el exterior.

Cantidad de cámaras necesarias

En función de la zona a vigilar, la distancia máxima con la que se pueden detectar e identificar movimientos, podemos determinar cuántas cámaras se necesitan, así como la configuración de las mismas.

Disponer de un kit de cámaras de vigilancia inalámbricas supone una solución en caso de indecisión, ofrecidas por las principales operadoras con un número de dispositivos diferente según las necesidades específicas de cada interesado en contar con este sistema.

También puedes hacerte con cámaras individuales, pero conviene contar con todos los productos auxiliares e interconectados para optimizar la experiencia del usuario final.

Comprueba el funcionamiento de las cámaras antes de instalarlas

Otro paso importante a la hora de instalar cámaras de videovigilancia inalámbricas es verificar que cumple su función de forma correcta: que conecta, que graba las imágenes y que traslada lo registrado al monitor o cualquier otro dispositivo de salida.

Es importante que esta tarea se realice antes de ejecutar la instalación, puesto que darte cuenta de que algo no funciona como esperabas puede suponer desmontar todo el sistema y volver a instalarlo, suponiendo importantes y desagradables retrasos en estas cuestiones.

Fija las cámaras en los puntos concretos

Como las cámaras son inalámbricas y no deben hacer uso de cables que pueden ser una merma estética, se suelen instalar con bases que se pueden adherir con total facilidad para una rápida instalación, sin tener que fijar tornillos o taladrar ninguna superficie en la mayoría de los casos.

Sincroniza las cámaras con el sistema

Las cámaras necesitan un software relacionado con el que sincronizar las imágenes recogidas para transmitirlas en red.

Una vez se hayan realizado estas tareas, estará listo el sistema de cámaras de videovigilancia inalámbricas para proteger un recinto concreto.

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